Tampico y Ciudad Madero en conjunto superan a CDMX en socavones. Este año se han detectado 231, generando un problema mayor para las dependencias del agua. Por ejemplo, según informes de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa) Sur, la Ciudad de México registró 153 socavones en mil, 495 kilómetros cuadrados en 2025, mientras que Tampico reportó 95 en 92.73 y Ciudad Madero 136 en 48.40 kilómetros cuadrados. La Comapa Sur presentó un reporte donde señala que esta región, al estar rodeada de agua por su sistema lagunario y la cercanía del río Pánuco, enfrenta condiciones que se combinan con un suelo arenoso, lo que significa que no es tan firme como otros tipos de terreno. “Todo ello se convierte en un problema cuando el agua subterránea comienza a moverse. Cuando hay sequía, el nivel del agua baja, y cuando llueve, el agua vuelve a subir rápidamente, causando un movimiento brusco en el suelo. “Esos cambios afectan a los mantos freáticos, que son como grandes esponjas bajo la tierra, y si se desequilibran pueden generar espacios vacíos que hacen que el suelo se hunda. Son esos movimientos bruscos y la falta de mantenimiento los que han llevado a una crisis de socavones.” La dependencia, a cargo de Francisco González Casanova, explicó que estos hoyos grandes que aparecen en las calles de Tampico y Ciudad Madero surgen cuando el suelo se colapsa debido a que el agua —ya sea por una fuga o por la lluvia— se filtra por debajo, arrastra la tierra poco a poco y deja un hueco que al final termina hundiéndose. COMAPA advierte que este problema no surgió de un día para otro, sino tras más de 50 años en los que las redes de agua y drenaje no recibieron el mantenimiento que requerían. Las tuberías se dañaron, envejecieron y debilitaron el terreno. Ese abandono de décadas dejó una base frágil bajo la ciudad. El secretario de Desarrollo Hidráulico del estado, Raúl Quiroga, indicó que los suelos arenosos, junto con un cúmulo de precipitaciones y las crecientes de los ríos, generan esta problemática por los excesos de escurrimientos. En la zona conurbada hay 700 mil usuarios del sistema de agua potable, con un millón 138.02 km de línea de agua y mil 050 km de línea de drenaje, además de 52 cárcamos.







