#Coahuila// Conagua endurece auditorías y el campo de Coahuila entra en zona critica

diciembre 5, 2025

Coahuila, Coah. -La Comisión Nacional del Agua Conagua ha iniciado un reforzamiento de sus auditorías al sector agrícola en varias regiones del país, y ha colocado a Coahuila y Nuevo León como dos de los principales focos rojos debido al aumento de irregularidades detectadas en el uso del recurso hídrico. La dependencia federal busca frenar prácticas que van desde extracciones no autorizadas hasta el uso indebido de volúmenes que originalmente fueron asignados para actividades agrícolas.

De acuerdo con los reportes recientes, las brigadas de Conagua han intensificado sus visitas a pozos, distritos de riego y parcelas donde se han encontrado casos de sobreexplotación, pozos perforados sin permiso y desvío de agua hacia actividades industriales o municipales. Esta conducta, además de ilegal, ha generado tensiones entre productores y autoridades, pues muchos agricultores señalan que el aumento de inspecciones ha puesto en riesgo sus ciclos productivos.

En el caso de Coahuila, los operativos han derivado en clausuras temporales, citatorios y advertencias formales hacia unidades de riego que no cuentan con sus papeles en regla o que han sido señaladas por consumir más agua de la autorizada. Algunas comunidades agrícolas reportan incluso amenazas de perder subsidios o apoyos si no regularizan su situación ante la dependencia federal, lo que ha incrementado el clima de incertidumbre en el campo.

El endurecimiento de estas auditorías ocurre en un momento especialmente complicado para la región norte del país, donde la sequía prolongada y los bajos niveles en presas y acuíferos ya habían reducido la disponibilidad de agua para riego. En estados como Coahuila, esta conjunción de factores podría traducirse en menor superficie sembrada, disminución de rendimientos y afectaciones directas para miles de familias que dependen económicamente de la agricultura.

Frente a este panorama, especialistas y productores coinciden en que es necesaria una regulación efectiva que frene los abusos, pero también una política hídrica que considere la realidad social y económica de los pequeños y medianos agricultores. Sin apoyos, sin claridad en los procesos y sin acompañamiento técnico, las auditorías podrían convertirse en una carga que agrave la vulnerabilidad del sector rural en lugar de fortalecer el manejo responsable del agua.