Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Tamaulipas enfrentó una disminución en el gasto federalizado durante este año, reveló un informe del análisis del Centro de Estudios de la Finanzas Públicas (CEFP) de la Cámara de Diputados. El documento establece que esto generó afectaciones directas en áreas como salud, infraestructura, educación y programas financiados mediante convenios con la Federación. Aunque el monto global transferido al Estado creció de forma nominal, el análisis técnico revela que en términos reales el financiamiento federal cayó uno por ciento, principalmente por reducciones en aportaciones, recursos de salud y convenios de descentralización. El “Análisis del Gasto Federalizado Pagado al Tercer Trimestre de 2025”, elaborado por el CEFP, muestra que Tamaulipas pasó de recibir 54 mil 677.1 millones de pesos en 2024 a 56 mil 263.8 millones en 2025. Pero esa diferencia resulta insuficiente frente a la inflación, lo que deriva en una variación real negativa de –0.9 por ciento. El documento establece que la entidad forma parte del grupo de estados que registraron una tendencia negativa en el total de recursos federalizados, junto con Tabasco, Guerrero, Hidalgo, Sonora y Sinaloa. El CEFP señala que esa disminución golpea rubros como el de Salud Pública, toda vez que Tamaulipas presenta una de las caídas más grandes del país, con un descenso real de –51.9 por ciento, al pasar de 751.2 millones en 2024 a 375.2 mdp en 2025. El informe subraya que “Tamaulipas y Guerrero fueron los estados con las disminuciones más pronunciadas”, reflejando un impacto en programas de atención médica y medicamentos gratuitos para población sin seguridad social laboral. El recorte se suma a la caída en los recursos provenientes de convenios de descentralización y reasignación, que pasaron de tres mil 582.6 millones de pesos a tres mil 347.3 millones. En el tema educativo y de desarrollo social, las Aportaciones Federales que incluyen fondos para nómina educativa, infraestructura escolar, salud y seguridad pública, también registraron una disminución comparado al presupuesto del 2024. Para el CEFP, este comportamiento está vinculado a la reasignación de recursos del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (FASSA) hacia el Fondo de Salud para el Bienestar (Fonsabi), lo que generó afectaciones diferenciadas en los estados.







