#Coahuila// Exalcaldesa de Morena es llevada ante un juez por presunto desvío de recursos en Múzquiz

diciembre 17, 2025

Coahuila, Coah. -La detención y traslado forzado de Tania Vanessa Flores Guerra, exalcaldesa de Múzquiz y militante de Morena, volvió a sacudir el escenario político de Coahuila, exhibiendo una vez más las contradicciones de un partido que presume combatir la corrupción, pero que acumula en sus filas a exfuncionarios bajo investigación por presunto desvío de recursos públicos. La exedil fue asegurada por la Fiscalía Anticorrupción para cumplir una orden de comparecencia ante un juez, luego de evadir reiteradamente el llamado de la autoridad.

La orden judicial se deriva de investigaciones relacionadas con el presunto manejo irregular de fondos municipales durante su administración, un periodo que dejó más dudas que resultados claros para la población de la Región Carbonífera. De acuerdo con versiones oficiales, la exalcaldesa habría ignorado citatorios previos, obligando a las autoridades a ejecutar la medida, lo que terminó en una escena tensa y bochornosa dentro de instalaciones ministeriales en Sabinas.

El episodio no solo encendió los reflectores sobre la conducta personal de Flores Guerra, sino que volvió a colocar a Morena en el centro del escrutinio público. Mientras el partido insiste en enarbolar el discurso de la honestidad y la transformación, casos como este alimentan la percepción de que la corrupción no distingue colores, y que bajo la bandera guinda también se cobijan prácticas que recuerdan a los viejos vicios que tanto critican.

Durante su gestión municipal, la exalcaldesa fue señalada por presuntas irregularidades en contratos, obras sin concluir y un manejo opaco de los recursos públicos, acusaciones que fueron minimizadas o justificadas desde su entorno político. Hoy, esos señalamientos regresan con mayor fuerza, justo cuando la narrativa de Morena enfrenta crecientes cuestionamientos a nivel nacional por casos similares protagonizados por alcaldes, diputados y exfuncionarios afines al partido.

Aunque Flores Guerra ha insistido en que se trata de una persecución política, el caso deja un mensaje incómodo para Morena en Coahuila: la promesa de erradicar la corrupción se desvanece cuando sus propios cuadros son obligados a rendir cuentas ante la justicia. La comparecencia de la exalcaldesa no solo definirá su futuro legal, sino que podría convertirse en otro golpe a la credibilidad de un partido que prometió ser distinto, pero que cada vez se parece más a aquello que juró combatir.