#COAHUILA // MÁS DEUDA, MENOS BIENESTAR: EL DILEMA SOCIAL DEL PRESUPUESTO EN COAHUILA

enero 23, 2026

Coahuila.- Mientras en muchos hogares coahuilenses el acceso a servicios públicos básicos y oportunidades económicas sigue siendo limitado, las cifras oficiales muestran una realidad preocupante: el gobierno del estado destina más recursos al pago de deuda que a la construcción de obras públicas que mejorarían la vida de la población. Según datos disponibles, para el cierre de 2025 el monto programado para el servicio de la deuda pública supera los 6 mil 900 millones de pesos, en contraste con poco más de 4 mil millones de pesos destinados a obra pública, lo que representa un serio desafío para el desarrollo social y económico de la entidad.

Este desequilibrio presupuestal tiene efectos tangibles para la ciudadanía. La obra pública no solo genera infraestructura —como carreteras, centros de salud, espacios deportivos o escuelas—, sino que también impulsa empleo local, dinamiza economías y mejora condiciones de vida en comunidades urbanas y rurales. Cuando una parte significativa del gasto estatal se consume en intereses y amortizaciones de deuda, disminuye la capacidad del gobierno para enfrentar necesidades urgentes, especialmente en zonas con altos índices de desigualdad y falta de servicios.

Organizaciones sociales y expertos en finanzas públicas han señalado que este tipo de prioridades presupuestales puede agravar problemas preexistentes como insuficiencia de atención médica, carencias en infraestructura educativa, infraestructura urbana deteriorada y brechas en servicios básicos. En este contexto, la ciudadanía percibe que las promesas de desarrollo “parejo” quedan lejos de las realidades de sus comunidades.

El pago constante de deuda también limita la respuesta del gobierno a emergencias sociales, desde la atención de desastres naturales hasta la ampliación de programas sociales enfocados en grupos vulnerables. Además, reduce la capacidad de inversión directa en sectores clave como salud, educación, seguridad y vivienda, áreas que impactan directamente en la calidad de vida y la movilidad social de millones de coahuilenses.

Aunque las autoridades han destacado la importancia de mantener estabilidad financiera y honrar compromisos crediticios, analistas insisten en que es necesario revaluar la estrategia de gasto para equilibrar el pago de deuda con inversiones que generen beneficios concretos para la población. De lo contrario, la presión financiera podría continuar traduciéndose en un estancamiento del desarrollo social y en un aumento de las brechas existentes entre diferentes regiones del estado.