**La falta de mantenimiento a la red de agua afecta a miles de familias juarenses
Cd. Juárez, Chih. – Las fugas de agua potable en Ciudad Juárez no sólo representan un problema técnico: se han convertido en una carga directa para miles de familias que enfrentan cortes, baja presión y días enteros sin servicio. Mientras el agua se desperdicia bajo el pavimento, en muchas colonias los hogares deben comprar garrafones o almacenar cubetas para poder cocinar, limpiar o bañarse.
De acuerdo con cifras de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), el año pasado los reportes de fugas aumentaron hasta 237 por ciento. Durante el primer semestre se registraban alrededor de mil casos mensuales, pero a partir de julio la cifra se disparó: 2 mil 84 fugas ese mes, 2 mil 613 en agosto y un máximo de 3 mil 530 en septiembre.
Aunque en octubre y noviembre hubo una baja, diciembre volvió a cerrar al alza con 2 mil 178 reportes, lo que confirma un deterioro sostenido de la red hidráulica.
Las lluvias de verano y el reblandecimiento del suelo influyen en el daño a las tuberías, muchas de ellas antiguas. Sin embargo, vecinos señalan que la falta de mantenimiento e inversión agrava la situación. Las calles se encharcan, se abren socavones y el servicio se interrumpe por horas o días.
Las reparaciones también se saturaron en la segunda mitad del año, con hasta 2 mil 693 atenciones en septiembre. Aunque la JMAS incrementó su personal cerca de 10 por ciento, la respuesta resulta insuficiente frente al desgaste acumulado.
En una ciudad con altas temperaturas y escasez de agua, perder miles de litros por fugas mientras familias carecen del servicio evidencia una desigualdad urgente. Más que una estadística, se trata de un problema social que golpea primero a las colonias más vulnerables.







