Acuña, Coahuila. La contaminación en Ciudad Acuña, Coahuila, se ha convertido en una problemática que va más allá del daño ambiental y que impacta directamente en la calidad de vida de sus habitantes, principalmente en los sectores más vulnerables de la población. La presencia constante de polvo, residuos en el entorno urbano, emisiones contaminantes y la cercanía con zonas industriales han generado un escenario que afecta la salud pública y el bienestar social.
Vecinos de diversas colonias señalan que vivir entre tierra, basura y aire contaminado ya es parte de su rutina diaria. Esta situación se agrava en zonas donde la infraestructura es limitada y los servicios públicos no son suficientes, lo que evidencia una clara desigualdad: mientras algunas áreas cuentan con mejores condiciones ambientales, otras enfrentan riesgos constantes sin alternativas reales para protegerse.
Los problemas respiratorios, alergias y enfermedades en niñas, niños y adultos mayores son cada vez más comunes, lo que representa una carga adicional para familias que muchas veces no tienen acceso inmediato a servicios médicos. A esto se suma la preocupación por la posible contaminación de cuerpos de agua y espacios naturales, fundamentales para la región y para la vida cotidiana de la comunidad.
La falta de acciones contundentes y de políticas públicas enfocadas en la prevención y atención del problema ha provocado descontento social. Ciudadanos exigen mayor vigilancia ambiental, inversión en infraestructura y programas que no solo sancionen la contaminación, sino que también eduquen y apoyen a la población.
La contaminación en Acuña no es solo un tema ecológico; es una cuestión social que refleja la urgencia de atender las brechas de desigualdad y de garantizar el derecho de todos a un entorno sano y digno.







