Ciudad Victoria, Tamaulipas.- Debido a que en el servicio público de salud persisten prácticas sin consentimiento, trato deshumanizado, humillaciones y decisiones médicas impuestas durante el embarazo y el parto, diputados locales impulsan una iniciativa de decreto para reconocer, prevenir y sancionar la violencia obstétrica en Tamaulipas.
La propuesta, presentada por diputados de Morena, consiste en reformas a la Ley de Salud del Estado y la Ley para Prevenir, Atender, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, con el fin de garantizar atención digna, segura y respetuosa a las pacientes.
El legislador sostiene que la problemática no responde a casos aislados, sino a prácticas que se han normalizado dentro de algunos servicios médicos, donde persisten la medicalización excesiva, la falta de información clara y la limitación en la capacidad de decisión de las mujeres.
La iniciativa propone definir legalmente la violencia obstétrica como cualquier acción u omisión del personal o de las instituciones de salud que cause daño físico o psicológico, que denigre, discrimine o implique intervenciones médicas sin consentimiento durante el embarazo, parto o posparto.
Entre los derechos que se busca reconocer de manera expresa está el acceso a una atención respetuosa y basada en evidencia científica, el consentimiento informado libre y voluntario, el acompañamiento durante el nacimiento y el respeto a la integridad y privacidad de la mujer.
El proyecto también establece obligaciones claras para hospitales y personal médico, como garantizar información comprensible sobre los procedimientos, privilegiar alternativas con menor intervencionismo y dejar constancia en el expediente clínico de cada decisión adoptada.
Además, se prohíben expresamente prácticas como realizar procedimientos obstétricos sin autorización, utilizar lenguaje humillante o denigrante, negar el alivio del dolor sin justificación médica, separar al recién nacido sin causa clínica o impedir la presencia de un acompañante.
La reforma contempla la creación de protocolos técnicos obligatorios para la atención del embarazo, parto y puerperio, así como la capacitación permanente del personal de salud en parto humanizado, derechos humanos y perspectiva de género.
Otro de los ejes centrales es la implementación de mecanismos accesibles para que las mujeres puedan denunciar posibles casos de violencia obstétrica, con atención inmediata, confidencialidad y la intervención de las autoridades correspondientes.







