Coahuila.En Coahuila, miles de personas con discapacidad enfrentan todavía barreras para vivir con dignidad y participar plenamente en la sociedad. Aunque existen programas de gobierno para apoyar su inclusión, la realidad diaria muestra que muchos retos siguen vigentes y que cualquier avance muchas veces es lento o insuficiente.
Una de las principales dificultades para las personas con discapacidad en el estado es encontrar un empleo formal. Según datos de los Censos Económicos, solo el 1.4 % de los negocios en Coahuila emplea a alguna persona con discapacidad, una cifra muy baja respecto a lo que debería ser una inclusión real. 
Esto se suma a otras estadísticas en las que se ha reportado que la mayoría de las personas con discapacidad están en edad productiva, pero no logran colocarse en un empleo adecuado por falta de oportunidades o barreras en el acceso al trabajo. ddddddddddd
Incluso en las calles de algunas ciudades como Saltillo, la infraestructura urbana no siempre está pensada para ser accesible. Banquetas con escalones altos, rampas dañadas o faltas de señalización adecuada dificultan el tránsito de quienes usan sillas de ruedas o tienen dificultades para caminar.
Esto limita no solo el acceso al transporte, sino también a escuelas, centros de trabajo y espacios públicos, lo que termina afectando su participación cotidiana.
El Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en Coahuila tiene varios programas dedicados a la inclusión de personas con discapacidad, como: Talleres y pláticas de sensibilización sobre inclusión, apoyo para obtener credenciales y apoyos funcionales como sillas de ruedas, promoción de espacios accesibles en la comunidad, acciones para integrar a personas con discapacidad al trabajo y a actividades sociales.
Estas iniciativas buscan eliminar barreras y fomentar la igualdad de oportunidades. Sin embargo, muchas personas todavía no sienten que estos programas lleguen de manera efectiva a su vida diaria por falta de recursos o seguimiento.
Más allá de las políticas, las personas con discapacidad también enfrentan retos sociales: estigmas, falta de comprensión por parte de la comunidad y prejuicios que dificultan su participación en espacios educativos y laborales.
Recientemente, el gobierno estatal también ha impulsado acciones como cursos de Lengua de Señas Mexicana, para facilitar la comunicación y la inclusión de personas sordas en espacios públicos y comunitarios.







