#Durango // Rezago de viviendas sin escrituras, una muestra de la indiferencia gubernamental

marzo 5, 2026

** Tres de cada diez hogares carecen de certeza jurídica sobre su patrimonio, mientras las autoridades ofrecen programas temporales que no resuelven el problema de fondo, señala el Movimiento Antorchista.

Durango, Dgo. – La falta de regularización de la tenencia de la tierra en Durango ha alcanzado cifras alarmantes: más de 200 mil terrenos y viviendas carecen de escrituras, lo que significa que tres de cada diez familias duranguenses no tienen certeza jurídica sobre su patrimonio. Esta problemática, lejos de ser un asunto meramente administrativo, representa una profunda injusticia social que afecta principalmente a las familias de escasos recursos.

Para el Movimiento Antorchista, estas cifras son el reflejo de décadas de abandono gubernamental y de políticas públicas insuficientes que condenan a las familias trabajadoras a vivir en la incertidumbre. Detrás de cada lote sin escriturar hay años de esfuerzo, sacrificio y lucha de hombres y mujeres que han construido su hogar con sus propias manos, pero que no pueden acreditar legalmente su propiedad.

Ante este panorama, el programa «Marzo, mes de la escritura social y popular» cumple su quinto año ofreciendo descuentos del 50 al 60 por ciento en trámites notariales para viviendas de interés social con valor menor a un millón 200 mil pesos y terrenos de hasta 73 mil pesos. Si bien la iniciativa de negociar descuentos adicionales para mujeres es un avance, desde la perspectiva del Movimiento Antorchista resulta insuficiente frente a la magnitud del problema.

La organización social ha señalado en repetidas ocasiones que este tipo de programas temporales no atacan las causas estructurales del rezago. El hecho de que cientos de familias tengan que esperar cada año un mes específico para poder regularizar sus documentos evidencia que el acceso a la justicia en materia de propiedad sigue siendo un privilegio, no un derecho garantizado.

El Movimiento Antorchista ha sido protagonista en la lucha por la regularización de la tenencia de la tierra en diversas entidades del país. Tan solo en julio de 2024, habitantes de la colonia Miguel Cruz José, adheridos a esta organización en Durango, sostuvieron mesas de trabajo con la Comisión Estatal de Suelo y Vivienda (COESVI) para exigir avances concretos en la escrituración de sus predios. Esta gestión forma parte de una lucha constante que el antorchismo mantiene en todo el país para garantizar la certeza jurídica de las familias pobres.

El Movimiento Antorchista sostiene que las autoridades no actúan por voluntad propia ni por concesiones graciosas; lo hacen cuando el pueblo se organiza y exige sus derechos. Los gobiernos, de todos los niveles y partidos, han mostrado históricamente indiferencia ante las necesidades de las familias trabajadoras, ofreciendo migajas en lugar de soluciones de fondo.

La organización hace un llamado a las familias duranguenses a no conformarse con descuentos temporales ni a esperar pacientemente la buena voluntad de las autoridades. La regularización de la vivienda no es un favor gubernamental, es un derecho establecido en la Constitución.

Se requiere una política de Estado integral y permanente que simplifique los trámites de manera definitiva, que brinde asesoría jurídica gratuita y accesible durante todo el año, y que combata con firmeza la corrupción, el coyotaje y la especulación que tanto daño causan a las familias de escasos recursos. Pero la solución de fondo no vendrá de medidas paliativas: vendrá de la organización popular.

El Movimiento Antorchista continuará en la lucha para que las 200 mil familias duranguenses sin escrituras dejen de ser una estadística y se conviertan en propietarias con plena certeza jurídica. El derecho a la propiedad y a una vivienda digna no puede seguir esperando. Como lo ha demostrado la historia del antorchismo, solo la organización y la movilización obligan a los gobiernos a cumplir con su deber.