Por: Jacobo Cruz
El trabajo de los activistas del Movimiento Antorchista no se realiza desde un escritorio, nosotros acudimos a colonias populares y a las pequeñas localidades a realizar asambleas abiertas para explicar y concientizar a la gente, sobre el origen de los males circundantes y conminarlos para que participen en la solución de los problemas sociales.
Nuestra labor enfrenta múltiples dificultades, pues el objetivo de largo plazo entra en contradicción con las metas inmediatas, pues según lo que nos han hecho creer los propagandistas de los multimillonarios todos debemos centrarnos en acumular riquezas materiales y alcanzar así el más alto nivel de realización individual; sin embargo, no todos las personas pueden hacerse ricos, sino sólo aquellos quienes tienen los medios de producción en sus manos para poner a trabajar a los desposeídos en sus empresas o negocios pagándoles bajos salarios, condición indispensable para poder acumular.
Una de las dificultades más grandes que enfrentamos es el individualismo exacerbado, que genera resistencia a plantearse metas comunes. Por ello, al convocar a la gente a unirse, de inmediato encontramos un interés a corto plazo y de beneficio individual, en busca de satisfacer de forma inmediata una necesidad; pero, una vez lograda, se genera un rechazo a mantenernos juntos.
Ante esta dificultad objetiva, puedo decir que quien así concibe las cosas comete un error de origen, pues problemas tan graves como la injusticia social, el desempleo o la inseguridad no podrán resolverse de forma individual.
En el mismo sentido, el recibir algún beneficio personal sólo es un analgésico que tiene un efecto a corto plazo; por ende, nuestra lucha debe ser permanente para cambiar el modelo económico que genera desigualdad y pobreza. Sólo así se resolverán los males de fondo.
A lo anterior se suma la cerrazón y el desdén de las autoridades hacia las necesidades ciudadanas, problema que se ha agravado en los últimos años. Desde el anterior sexenio con Andrés Manuel López Obrador, se inició una cruzada contra las organizaciones sociales, tratando de aniquilarnos; se llegó incluso a decir que no se trataría con grupos, negando derechos ciudadanos plasmados en la Constitución. A pesar de ello, hemos resistido los ataques y nos mantenemos hermanados: no hay otro camino que la perseverancia y la lucha denunciando tal injusticia.
Y en medio de todas las dificultades, de la propaganda que descalifica a los luchadores sociales de todo el país, de la persecución y amenazas contra toda persona que se atreva a criticar al gobierno de la transformación, Antorcha sigue la lucha por la defensa de la organización popular y los derechos fundamentales en Zacatecas y todo México.
En concreto, Antorcha sigue proponiendo cuatro ejes de desarrollo, y para que se puedan materializar es necesaria la participación activa del pueblo, sin una fuerza social proveniente del número de mexicanos conscientes, no hay otra posibilidad de lograr una patria generosa y libre de injusticias sociales.
1. Crear trabajo para todos. Deben dedicarse esfuerzos para la creación de fuentes de empleo para todos los mexicanos que estén en edad productiva, pues más de la mitad de los trabajadores labora en el sector informal.
2. Elevación de los salarios. Mejorar los ingresos de la gente a través de la elevación real de los salarios para que sean bien remunerados y permitan solventar los gastos familiares.
3. Política fiscal equitativa. Que se cobren más impuestos a quienes ganan más, pues el impuesto que se le cobra al 10 % más rico de México es muy bajo comparado con otros países.
4. Reorientación del gasto público. Que el Gobierno construya redes de agua potable, energía eléctrica y drenaje, calles, centros de salud, hospitales, universidades, unidades deportivas y áreas de recreación en beneficio de los habitantes de las comunidades.
Los antorchistas no somos cómplices de los excesos de Morena, sino al contrario, nos hemos dedicado a alfabetizar y politizar al pueblo para evitar que sea fácilmente manipulado y engañado. Ahora más que antes, es indispensable que la gente sea analítica, crítica y propositiva ante el actuar gubernamental y para que no se calle a cambio de las becas que tienen controlados a miles de mexicanos empobrecidos que ven solo por su bienestar individual, en consecuencia han renunciado a exigir cambios en la estrategia de seguridad, en la política salarial y la creación de empleos remuneradores, así como por las obras públicas que generan desarrollo social.







