En Coahuila, el robo de combustible, conocido como huachicol, también es una realidad que ha ido tomando fuerza en los últimos años, especialmente en zonas donde pasan ductos de gasolina.
De acuerdo con datos de autoridades federales, tan solo en 2025 se detectaron al menos 179 tomas clandestinas en el estado, principalmente en municipios como Parras de la Fuente y General Cepeda, considerados focos rojos por este delito. 
Además, en distintos operativos se han logrado decomisos importantes. Uno de los más grandes ocurrió en la región sureste, donde autoridades aseguraron más de 15 millones de litros de combustible robado en municipios como Saltillo y Ramos Arizpe, evidenciando la magnitud del problema. 
También se han registrado casos más recientes, como el aseguramiento de 50 mil litros de combustible extraído ilegalmente de ductos, lo que confirma que esta práctica sigue activa en la entidad. 
El huachicol no solo representa pérdidas económicas, sino también un riesgo para la población, ya que las tomas clandestinas pueden provocar fugas, incendios o explosiones. Además, este delito suele estar ligado a grupos delictivos.
Sin embargo, autoridades estatales y federales han intensado operativos para frenar esta actividad, lo que ha permitido decomisos importantes y una mayor vigilancia en las zonas detectadas.
Aunque Coahuila no es el estado con mayor incidencia en el país, los casos registrados muestran que el problema está presente y requiere atención constante para evitar que siga creciendo.







