Torreón. La falta de infraestructura para el manejo de aguas pluviales en Torreón no solo es un tema de obra pública, sino una problemática social que afecta directamente la calidad de vida de miles de ciudadanos, especialmente en las zonas más vulnerables.
El proyecto de drenaje pluvial, que requeriría una inversión cercana a los mil 800 millones de pesos, ha sido señalado como una necesidad urgente para la ciudad, debido a las constantes inundaciones que se presentan durante la temporada de lluvias. 
Sin embargo, la ausencia de recursos y retrasos en su consolidación han dejado a diversas colonias expuestas a afectaciones recurrentes: calles intransitables, viviendas dañadas y pérdidas materiales que impactan principalmente a familias de bajos ingresos.
Especialistas advierten que este tipo de infraestructura no solo previene encharcamientos, sino que evita riesgos sanitarios y crisis sociales derivadas del estancamiento de agua, como la proliferación de enfermedades y el deterioro del entorno urbano.
Además, el problema va más allá de lo técnico. La falta de drenaje pluvial profundiza la desigualdad, ya que son las colonias con menor planeación urbana las que enfrentan las peores consecuencias. En estos sectores, cada lluvia representa una amenaza real para el patrimonio y la seguridad de sus habitantes.
Aunque autoridades han señalado que el objetivo del proyecto es precisamente reducir inundaciones y mejorar la gestión del agua, aún no se cuenta con los recursos asignados para concretarlo. 
Mientras tanto, Torreón continúa creciendo sin una solución integral a uno de sus problemas más urgentes, dejando en evidencia una deuda social que se agrava con cada temporada de lluvias.







