Miguel Ángel Álvarez López, dirigente político, miembro del Movimiento Antorchista en el estado, y responsable de la zona oriente del municipio de San Luis Potosí, señaló que existe honda preocupación e incluso alarma en la población de esa zona conurbada de la capital, porque con la época de estiaje y las altas temperaturas que ha traído este 2026, se está agravando en extremo el problema del desabasto de agua que año con año sufren los habitantes de la ciudad, ese espacio territorial que cuenta con la mayor concentración de potosinos, representando el 32.3% de la población total, 911 mil 908 de los dos millones 822 mil 255. El luchador social criticó que como en todos los casos de las sociedades que, como la mexicana, se caracterizan por ser capitalistas, se afecta sobre todo a las zonas más pobres, localizadas por lo común en la periferia de las grandes ciudades, formando los llamados cinturones de miseria, que son parte inevitablemente de lugares, que cuentan con un cierto grado de desarrollo industrial, y cuyas malas condiciones de vida de los habitantes de dichas zonas son producto de esa estructura económica en junto con su correspondiente superestructura jurídico-política, e ideológica que a eso los condena, mientras que por otro lado se destinan recursos a raudales hacia las grandes empresas, o a las zonas donde habitan los representantes de éstas, como abundan los ejemplos vivos. Señaló.
“Desde hace tres años, los ingratos muy funcionarios del INTERAPAS (Organismo Intermunicipal Metropolitano de Agua Potable, Alcantarillado, Saneamiento y Servicios Conexos) me cortaron el agua en mi domicilio, ahora me surto de las pipas, algunas que mandan y otras las pago, cuando tengo con qué, de esas que pasan por la colonia; pero a veces ni eso y tengo que recurrir a la caridad de mis vecinos, los cuales me arriman a veces una cubetita de agua para mis necesidades: para que mi hijo me bañe o me haga de comer”. “Ya no puedo ni levantarme con esta enfermedad que tengo en mis pulmones, (enfermedad obstructiva crónica). ¡Me cortaron el agua del INTERAPAS!” Dice al punto del llanto doña Micaela Sandoval, quien vive pegada a su tanque de oxígeno en un modesto cuarto que huele a heces; muy probablemente por la falta de agua para el funcionamiento del drenaje sanitario de su domicilio. “Y para qué pago si no nos llega el agua a nuestras casas, y el surtimiento en pipas es insuficiente, en estos momentos tenemos más de una semana que no pasan las pipas por la colonia, aclara la enfadada anciana, vecina de la colonia Cecilia Ocelli, del municipio de Villa de Pozos.
Los vecinos de esta demarcación informan que el desabasto de agua en su colonia es permanente desde hace más de tres años, a partir de que su red fue desconectada del pozo de la calle No. 71, del fraccionamiento Prados Segunda Sección, y los conectaron a la red proveniente de la Presa El Realito, “antes no batallábamos de agua, siempre nos llegaba, ahora no llega a nuestras casas, y la que a veces llega, es poca, un chorrito en nuestros aljibes y además sucia y maloliente; los de INTERAPAS nos dicen que la falta de agua es por las fallas en la red de conducción del agua de la Presa, total, casi nunca tenemos agua, por eso nos mandan agua en pipas, pero también el surtimiento es irregular; a veces se tardan hasta semanas en mandarnos el agua”. Dice la señora María Guadalupe Rodríguez Alvarado, habitante de la Cecilia Ocelli.
Los vecinos de la colonia testigos de las entrevistas, se arrebatan unos a otros la palabra tratando de hacerse oír: La Presa El Realito está ubicada hasta el Estado de Guanajuato, pero según datos que dicen conocer de la Comisión Estatal del Agua, esa obra tuvo un costo estimado en los 5,000 millones de pesos, con inversión pública y privada, resultando beneficiarias varias empresas, entre ellas: Constructora de Infraestructura Latinoamericana, S.A. de C.V., Carso Infraestructura y Construcción, S.A. de C.V., Desarrollo y Construcciones Urbanas, S.A. de C.V., Pavimentaciones, Caminos y Compactaciones, S.A. de C.V., Construcciones Zugusa, S.A. de C.V. y Tecnología y Sistemas, S.A., todas, dicen, pertenecientes al Grupo Carso, propiedad del personaje más rico del país, Carlos Slim. Inició su construcción en el 2008 y arrancó su funcionamiento hasta el año 2015 con la puesta en marcha de su línea de conducción, en beneficio de 46 colonias, ubicadas al oriente, sur y poniente de la ciudad de San Luis Potosí. Presuntamente el abastecimiento del agua de la Presa El Realito atenuaría la crisis hídrica que tenemos en la Zona Metropolitana de San Luis Potosí, para llevar el líquido a colonias y comunidades de los municipios de la Capital Potosina, Soledad, Cerro de San Pedro y Villa de Pozos; pero todo ha sido un fracaso, y desfogue abundante de dinero público para arreglar las fallas del monumental dique de agua que a la fecha no ha funcionado para llevar el líquido a su destino, los desperfectos más visibles de esta obra sin fin, han sido fisuras en la cortina de la Presa y rupturas (más de 80 en seis años de funcionamiento) en las líneas de conducción y que según la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), aún todavía, se requiere de una inversión de entre 124 y 150 millones de pesos, para terminar de poner todos los parches que se requieren. Un verdadero barril sin fondo la obra El Realito y pago a las empresas del grupo Carso, que a la fecha, se debe pagar del erario público potosino más de 15 millones de pesos mensuales por obras de infraestructura pendientes y del servicio de mandar agua desde Guanajuato a San Luis Potosí, como así lo confirmó a mediados del año pasado, Enrique Galindo Ceballos, alcalde de la capital potosina.
Señalan como una “ironía” lo que a juicio de Álvarez López es una clara injusticia: a 11 años desde que arrancó la obra de la Presa El Realito los flujos de la capital, millones y millones de pesos no paran de llegar de manera puntual y en abundancia a las empresas del hombre más rico del país, y consentido del gobierno de la 4T, mientras que para los necesitados del servicio de agrava, éste sea nulo o se brinde en pésimas condiciones, sobre todo, para las colonias de la periferia de la ciudad, porque en los domicilios de los sectores pudientes de la zona metropolitana no batallan de agua, que llega no sólo a raudales para su uso doméstico, sino también para llenar albercas y regar jardines en sus amplias residencias y campos de golf en las lomas al poniente de la ciudad, que parece una ciudad del primer mundo, mientras a unos cuantos metros, los habitantes del Ejido Escalerillas tienen más de un siglo viviendo sin agua ni drenaje sanitario en sus domicilios.
Agua sí hay en la zona metropolitana de San Luis Potosí, la suficiente para cubrir las necesidades de uso doméstico, pero a juicio de la población hace falta inversión pública como lo muestra el que tampoco se haya materializado el proyecto de la construcción de la Presa de Las Escobas (obra que en repetidas ocasiones anunció la presidenta de la República). En el subsuelo también hay suficiente agua, sólo que “de 1200 pozos de agua que se explotan en la Zona Metropolitana de San Luis Potosí, solo 139 controla el INTERAPAS, vamos hacer un llamado a los particulares, para que compartan su agua para uso doméstico en momentos de desabasto”. Como lo reconoció el alcalde de San Luis Potosí, hace tres años.
Se requiere, desde esta visión una mayor inversión del Gobierno Federal para obras de agua en San Luis Potosí, pero a raíz de que se eliminó el Ramo 23 del Presupuesto de Egresos de la federación en el año del 2019, que se destinaba para obras de infraestructura social (introducción de agua potable, drenajes, caminos, etcétera) para comunidades y colonias marginadas en el país; afectó a los recursos y presupuesto destinado a la Comisión Nacional del Agua (Conagua). Aunque el Plan México, planteado por el gobierno de la 4T se proyecta una inversión de 186 mil 567 mdp (o sea, el 0.52% del PIB) para el periodo 2025-2030 a la CONAGUA, implica una inversión promedio anual del 0.08% del PIB, menor al presupuesto del 2026 (0.1% del PIB) e inferir al mínimo del 1.3% que se recomienda a nivel internacional.
“El desabasto de agua en San Luis Potosí, y en todo el país, no se resolverá con un régimen de gobierno que sólo busque favorecer la dinámica y flujo de acumulación de capitales a favor de una casta de multimillonarios que se siguen enriqueciendo con el manejo y administración de las aguas nacionales, mientras la inmensa mayoría de los mexicanos no cuentan con el servicio de agua entubada en su domicilio a precio justo. Va siendo tiempo de que el pueblo de México, sea consciente de este problema, para que busque en su unidad y lucha organizada, el cambio de este país, por un nuevo modelo económico donde la prioridad sea el bienestar, salud y vida digna para todos”. Remató Álvarez López.







