#Chihuahua // Más de 1800 familias de Parral no pueden escriturar por falta de regularización en terrenos

abril 22, 2026

**El alcalde señaló que históricamente se han hecho las cosas al revés: “primero urbanizan y después buscan los permisos”

En Parral, la mancha urbana se expande más rápido que los permisos municipales, mientras el Cabildo —de esta administración— ha autorizado apenas tres nuevos fraccionamientos, entre ellos Casa Real, en febrero de 2025. Otros tres permanecen en revisión y al menos dos más se desarrollan de manera irregular, algunos incluso con calles pavimentadas y viviendas en venta, pero sin los trámites básicos para poder escriturar.

El fenómeno, reconocido por el propio alcalde Salvador Calderón Aguirre, refleja una tendencia que se ha multiplicado en los últimos años: los desarrolladores urbanizan primero y buscan los permisos después.

El edil advirtió: «Lamentablemente tenemos muchos desarrollos que no se pueden escriturar. No se les puede dar una clave catastral porque no se les ha autorizado el cambio de uso de suelo, ni el permiso para fraccionar. Están batallando con las factibilidades de agua y con todo lo que implica hacer las cosas en orden.”

Según cifras municipales, más de mil 800 lotes se encuentran en esta situación. Algunos pertenecen a desarrolladores recientes; otros son herencia de colonias viejas dentro de la mancha urbana que nunca concluyeron su proceso de regularización. En ambos casos, las familias que compraron enfrentan el mismo problema: no pueden escriturar, tramitar servicios, ni registrar legalmente su propiedad.

El municipio reconoce que regularizar los 1,800 casos existentes tomará años. “Tenemos colonias completas donde la gente lleva décadas sin poder escriturar… sin donación al municipio ni factibilidades no podemos otorgar clave catastral”, insistió Calderón Aguirre.

El Ayuntamiento elabora actualmente una matriz geográfica de fraccionamientos, que clasificará cada proyecto como autorizado, en revisión, irregular o por regularizar, con el fin de transparentar su situación ante la ciudadanía. La intención es que cualquier comprador pueda consultar si el terreno que le ofrecen cuenta o no con permisos vigentes.

Mientras tanto, el crecimiento desordenado continúa. En los bordes de Parral, nuevas calles de asfalto avanzan sobre terrenos todavía sin registro, donde los postes y las casas se levantan más rápido que los sellos de autorización.

Una urbanización al revés, que dibuja con precisión los vacíos de la planeación y los retos de un municipio que crece sin esperar el papel.