** Colonias Milenio, 450 y Barcelona, las más afectadas por acelerado crecimiento urbano; autoridades alistan programas de cuartos adicionales y techo firme
Durango, Dgo. – La zona poniente de la ciudad concentra uno de los problemas más críticos de hacinamiento en materia de vivienda, donde tres o incluso cuatro familias llegan a compartir una misma casa, de acuerdo con reportes de las autoridades municipales.
Dependencias de Desarrollo Social han detectado que colonias como Milenio 450 y Barcelona se encuentran entre los sectores más afectados por esta problemática, derivada del crecimiento acelerado de la mancha urbana en esa área de la ciudad.
“Hay un área de oportunidad importante todavía en el tema de vivienda; es uno de los temas más sentidos en territorio”, ha sido una de las declaraciones recurrentes entre los funcionarios encargados del diagnóstico.
Ante esta situación, los tres órdenes de gobierno trabajan de manera coordinada para impulsar programas de apoyo a la vivienda, entre ellos esquemas promovidos por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit), así como acciones conjuntas entre el estado y el municipio.
En semanas recientes se han realizado mesas de planeación con autoridades estatales para definir los mecanismos de operación y las reglas de estos apoyos. Se prevé que las convocatorias oficiales podrían darse a conocer a finales de mayo, con programas enfocados en cuartos adicionales y techo firme, destinados principalmente a familias en condiciones de vulnerabilidad.
El tema de la pobreza continúa siendo un desafío importante, especialmente en sectores donde el crecimiento poblacional ha superado la capacidad de infraestructura y vivienda disponible.
Por otro lado, organismos del sector inmobiliario han señalado que el incremento en los materiales de construcción ha provocado un aumento en el costo de la vivienda, situación que ha llevado a muchos duranguenses a dejar de considerar la compra de una casa habitación.
“Todo está subiendo, principalmente el acero y recientemente el PVC, lo que hace más difícil construir”, ha sido una constante en los diagnósticos del sector.
Además del alza en los precios de compra, las familias enfrentan aumentos desmedidos en las rentas, que en algunas zonas residenciales pueden alcanzar hasta los 35 mil pesos mensuales. El encarecimiento de insumos básicos también ha complicado a los desarrolladores la edificación de nuevas viviendas.
Mientras tanto, las autoridades mantienen mesas de trabajo a la espera de que los nuevos programas de apoyo puedan comenzar a operar en los próximos meses, con el objetivo de frenar el hacinamiento y mejorar las condiciones de vida en las zonas más afectadas.







