Coahuila. La sequía que afecta desde hace varios años a Coahuila continúa provocando complicaciones para miles de productores y ganaderos del estado, quienes aseguran enfrentar una de las etapas más difíciles para el campo debido a la escasez de agua, el aumento en los costos de producción y la falta de apoyos suficientes para mantener activa la actividad ganadera.
De acuerdo con representantes del sector rural, la falta de lluvias ha reducido considerablemente la producción de forraje y alimento para el ganado, obligando a muchos productores a comprar pacas y suplementos a precios elevados. Esta situación ha generado pérdidas económicas importantes, principalmente para pequeños y medianos ganaderos de distintas regiones del estado.
Autoridades del sector agropecuario reconocieron que el hato ganadero de Coahuila se ha mantenido prácticamente estancado durante los últimos años debido a las condiciones de sequía extrema que afectan al norte del país. Además, productores señalaron que muchos pozos y abrevaderos presentan bajos niveles de agua, lo que complica todavía más el mantenimiento del ganado.
A esta problemática se suma el incremento en el precio de insumos, combustibles y alimentos para animales, factores que han reducido las ganancias del sector y provocado incertidumbre entre las familias que dependen del campo. Algunos ganaderos incluso han optado por vender parte de su ganado para disminuir gastos y evitar pérdidas mayores.
Aunque autoridades estatales han puesto en marcha programas de apoyo alimentario y distribución de suplemento para ganado, productores consideran que los recursos siguen siendo insuficientes frente a la magnitud de la crisis que atraviesa el campo coahuilense.
Representantes del sector hicieron un llamado a las autoridades federales para destinar mayores apoyos al campo, mejorar la infraestructura hidráulica y generar estrategias que permitan enfrentar los efectos de la sequía que continúa golpeando a gran parte de Coahuila.








