Acuña. El traslado de agua desde la presa La Amistad hacia la presa Falcón volvió a generar preocupación entre habitantes y productores del norte de Coahuila, debido al temor de que la disminución en los niveles de almacenamiento pueda afectar el abasto en municipios cercanos y actividades relacionadas con el campo y la ganadería.
La movilización del recurso hídrico ocurre en medio de un panorama marcado por la sequía y las altas temperaturas que afectan a distintas regiones del estado. Especialistas han advertido que la reducción en niveles de presas puede impactar tanto el consumo humano como las actividades agrícolas y pecuarias que dependen del agua almacenada.
Uno de los aspectos que más inquieta a ciudadanos es la posibilidad de que continúe disminuyendo la disponibilidad de agua en temporadas de calor extremo, cuando el consumo aumenta considerablemente. Habitantes de municipios cercanos consideran que la situación refleja la necesidad de fortalecer estrategias de cuidado y administración del recurso hídrico.
Además del impacto social, productores de la región han señalado que la incertidumbre sobre el agua también afecta actividades económicas relacionadas con cultivos y ganado, sectores que durante los últimos años han enfrentado dificultades derivadas de la sequía. Expertos consideran que el manejo del agua será uno de los principales retos para el norte del país en los próximos años.
Mientras continúan los traslados hacia la presa Falcón, ciudadanos y especialistas mantienen atención en los niveles de almacenamiento de La Amistad, ya que muchas familias dependen directa e indirectamente de este recurso para sus actividades diarias y económicas.








