Saltillo. Las interrupciones en el suministro de energía eléctrica se han convertido en una preocupación para diversos sectores comerciales de la capital coahuilense, debido a las pérdidas económicas y complicaciones operativas que pueden generar durante una jornada laboral.
Comerciantes señalan que los apagones y variaciones de voltaje afectan actividades esenciales para el funcionamiento de los negocios, como los sistemas de cobro electrónico, terminales bancarias, equipos de cómputo, refrigeración e iluminación. En algunos casos, las fallas obligan a suspender temporalmente las operaciones o limitar la atención al público. Recientemente, comerciantes del Centro Histórico reportaron afectaciones económicas derivadas de un apagón que interrumpió actividades en una de las zonas de mayor movimiento comercial de la ciudad.
Además de la pérdida de ventas, los cortes de energía pueden representar gastos adicionales para los negocios debido a posibles daños en equipos electrónicos y sistemas eléctricos. En semanas recientes, incluso se ha solicitado una revisión de la infraestructura eléctrica de Saltillo ante reportes de apagones e intermitencias en distintos sectores de la ciudad.
Los establecimientos que dependen de sistemas de refrigeración enfrentan riesgos adicionales, ya que una interrupción prolongada puede afectar la conservación de productos y generar pérdidas económicas difíciles de recuperar, especialmente para pequeños comercios.
Otro aspecto que preocupa es el impacto que estas fallas tienen en la experiencia de los clientes. La imposibilidad de realizar pagos electrónicos, la falta de iluminación o la suspensión temporal de servicios pueden provocar que los consumidores opten por retirarse o posponer sus compras.
Especialistas consideran que contar con una infraestructura eléctrica confiable es un factor importante para el desarrollo económico de las ciudades, ya que permite garantizar la continuidad de las actividades productivas y comerciales.
Para muchos comerciantes de Saltillo, reducir la frecuencia de los apagones y mejorar la estabilidad del suministro eléctrico no solo representa una cuestión de comodidad, sino una necesidad para proteger sus ingresos, mantener la operación de sus negocios y brindar un mejor servicio a sus clientes.







