**La joven llegó desde Creel con su madre y hermana con canastas de alpaca, wares y muñecas elaboradas durante seis meses
Parral, Chih. – Con sus manos como principal herramienta de trabajo y como herencia de sus antepasados, la joven rarámuri Candelaria Virgilio, acompañada de su madre y hermana, llegó desde Creel hasta Parral para compartir una tradición que ha pasado de generación en generación. Después de seis meses de dedicación y esfuerzo, trajeron consigo canastas de alpaca, tortilleros, muñecas artesanales, trajes típicos y otras piezas elaboradas completamente a mano, creaciones que no solo representan parte de la identidad de la Sierra Tarahumara, sino también una fuente de ingresos que les permite salir adelante y mantener vivo el legado cultural de su familia.
Candelaria Virgilio González explicó que junto con su familia elabora cada una de las piezas que ofrecen al público, un proceso que requiere dedicación y tiempo, pues algunas artesanías pueden tardar hasta un día completo en quedar terminadas, como por ejemplo los tradicionales wares.
Señaló que cada artículo es realizado completamente a mano, desde la preparación de los materiales hasta los detalles finales, por lo que detrás de cada pieza existen horas de trabajo y conocimientos que han sido transmitidos dentro de su familia.
La artesana relató que este oficio lo aprendió de su madre, quien fue la encargada de enseñarle las técnicas para elaborar las artesanías, aprendizaje que ahora continúa compartiendo con sus hijas para que esta tradición permanezca vigente entre nuevas generaciones.
Ella con amor y paciencia nos enseñó desde niños; a ella le enseñó su familia, por lo que nos sentimos muy orgullosos Candelaria Virgilio, artesana rarámuri
Indicó que durante prácticamente todo el año trabajan en la elaboración de sus productos para contar con suficiente material, ya que algunas piezas requieren mayor tiempo y cuidado debido a su tamaño o complejidad.
Candelaria destacó que la elaboración de artesanías representa una fuente de apoyo económico para su familia, pero también una manera de conservar y mostrar la cultura de Creel y de la Sierra Tarahumara a través de sus creaciones.
Como parte de esta labor, la familia participa en las Jornadas Villistas de Parral, donde cada año acude para acercar su trabajo a habitantes y visitantes, quienes pueden conocer y adquirir piezas elaboradas con técnicas tradicionales.
La artesana invitó a la ciudadanía a valorar el trabajo que existe detrás de cada creación y a conocer estas piezas que representan la historia, el esfuerzo y la identidad de una tradición que continúa pasando de generación en generación.







