*Familias rarámuris y habitantes serranos acusan prepotencia del personal de seguridad y la cancelación de un servicio vital, dejando incomunicadas a comunidades enteras sin alternativas de transporte.
Chínipas, Chih. – Habitantes de comunidades de la Sierra Tarahumara, principalmente de los municipios de Chínipas y Guazapares, denunciaron públicamente los maltratos, la prepotencia y la falta de servicio por parte de la empresa ferroviaria Ferromex, situación que mantiene incomunicadas a decenas de familias que dependen casi exclusivamente del tren para trasladarse a otras regiones del estado.
De acuerdo con los denunciantes, desde hace varios años Ferromex había establecido acuerdos con autoridades de los tres niveles de gobierno para garantizar el traslado de pobladores serranos a un costo accesible, especialmente en zonas donde no existen carreteras ni servicios de transporte colectivo. Este servicio ha sido fundamental para que familias rarámuris y campesinas puedan acudir a consultas médicas, realizar trámites, estudiar o regresar a sus comunidades de origen.
Sin embargo, señalaron que desde noviembre de 2025 las condiciones cambiaron de manera drástica. Personal de seguridad de la empresa comenzó a impedir el acceso de pasajeros al ferrocarril bajo el argumento de que el tren viaja con cupo lleno, aun cuando se trata de personas que cumplen con los requisitos establecidos. Incluso, denunciaron que en algunos casos los guardias bajan a la fuerza a los usuarios, sin importar su edad o condición de salud.
Uno de los casos que detonó la denuncia pública fue el de una mujer adulta mayor que fue retirada del tren pese a necesitar atención médica urgente en la ciudad de Chihuahua. La afectada, señalaron, quedó varada sin alternativas de traslado, evidenciando la falta de sensibilidad y el trato indigno hacia personas de pueblos originarios y adultos mayores.
Las comunidades también denunciaron que, durante las últimas semanas del año pasado, Ferromex dejó de subir pasajeros en tramos clave, como de Cuauhtémoc a Divisadero, lo que provocó que cientos de personas quedaran varadas y no pudieran llegar a sus hogares en la sierra de Chihuahua y Sinaloa para las fiestas decembrinas.
Pese a que las quejas han sido presentadas directamente ante funcionarios de la empresa, no ha habido una respuesta clara ni soluciones concretas. Los afectados advirtieron que la suspensión del servicio ferroviario agrava el aislamiento histórico de la Sierra Tarahumara, donde no existen carreteras pavimentadas ni opciones reales de transporte. La falta del tren, subrayaron, no es una molestia menor: es una violación al derecho a la movilidad y una condena al abandono para comunidades enteras.







