#COAHUILA // DROGADICCIÓN EN COAHUILA: 178 ANEXOS CERRADOS Y UNA PROBLEMÁTICA SIN RESOLVER

enero 23, 2026

Coahuila.- Durante 2025, autoridades estatales clausuraron 178 anexos que operaban fuera de la ley, muchos de ellos sin personal capacitado, sin condiciones sanitarias mínimas y, en algunos casos, vulnerando los derechos humanos de las personas internadas.

La existencia de estos centros irregulares no es un hecho aislado, sino una consecuencia directa del aumento en el consumo de drogas y de la desesperación de familias que, ante la falta de opciones públicas suficientes, recurren a cualquier alternativa que prometa ayuda. Sustancias como el cristal y otras drogas sintéticas han ganado terreno en comunidades urbanas y rurales de Coahuila, afectando principalmente a jóvenes y adultos en edad productiva, lo que ha intensificado la demanda de tratamientos contra las adicciones.

Las clausuras revelaron que muchos anexos funcionaban sin supervisión médica ni psicológica, aplicando métodos punitivos que lejos de rehabilitar, ponían en riesgo la integridad física y emocional de los internos. Esto evidencia que el problema no solo radica en el consumo de drogas, sino también en la ausencia de una red sólida de atención especializada, accesible y con enfoque de salud pública.

Aunque las autoridades estatales han impulsado leyes para regular los centros privados de atención a las adicciones y anunciaron proyectos de prevención y tratamiento, especialistas advierten que estas medidas resultan insuficientes si no van acompañadas de mayor inversión, campañas de prevención efectivas y seguimiento constante. La drogadicción en Coahuila continúa siendo un fenómeno que impacta la seguridad, la salud y la estabilidad social, y que requiere acciones integrales más allá de clausuras.

La eliminación de anexos clandestinos es solo un primer paso. El verdadero reto será garantizar alternativas dignas y profesionales para quienes buscan salir de una adicción, evitando que la falta de atención empuje nuevamente a las personas a espacios irregulares o a abandonar el tratamiento, perpetuando así un problema que sigue creciendo en el estado.