#Coahuila // BACHES GIGANTES Y CALLES AGRIETADAS: LA DURA REALIDAD VIAL EN TORREÓN

febrero 4, 2026

Torreón, Coahuila — El mal estado de las calles en Torreón se ha convertido en una problemática cotidiana que impacta directamente en la calidad de vida de miles de ciudadanos. Baches profundos, grietas, hundimientos y vialidades sin mantenimiento son parte del paisaje urbano en diversas colonias, tanto del centro como de la periferia, generando molestias, riesgos y costos adicionales para la población.

La deficiente de pavimentación afecta de manera directa la movilidad de automovilistas, peatones, ciclistas y usuarios del transporte público. Circular por calles deterioradas incrementa el riesgo de accidentes viales, caídas y daños mecánicos en los vehículos, lo que representa un gasto que muchas familias no pueden afrontar.

Conductores señalan que los daños a llantas, suspensiones y rines son cada vez más frecuentes, mientras que peatones y adultos mayores enfrentan mayores dificultades para desplazarse con seguridad, especialmente en temporada de lluvias, cuando los baches se convierten en verdaderas trampas ocultas.

Más allá de las molestias, la mala pavimentación tiene un impacto económico directo en los torreonenses. Comerciantes locales reportan una disminución en la afluencia de clientes debido a calles en mal estado, mientras que repartidores y transportistas deben invertir más tiempo y dinero para rodear zonas dañadas.

En colonias populares, donde el mantenimiento urbano suele ser más tardío o insuficiente, el problema se agrava. Vecinos denuncian que algunas vialidades llevan años sin ser rehabilitadas, lo que refuerza la percepción de abandono y desigualdad en el acceso a servAnte esta situación, ciudadanos de distintos sectores han manifestado su inconformidad y exigen a las autoridades municipales un programa de pavimentación integral, transparente y equitativo. Señalan que no se trata solo de “tapar baches”, sino de realizar obras duraderas que garanticen calles seguras y funcionales.

La mala pavimentación en Torreón no es únicamente un problema urbano; es una cuestión social que afecta la movilidad, la economía y la seguridad de la población. Mientras las calles continúen deteriorándose, el costo seguirá recayendo en los ciudadanos, quienes demandan soluciones reales y sostenidas para recuperar una ciudad transitable y digna.