Cd. Victoria, Tam.- La combinación de una sequía prolongada, precios a la baja en los granos y la ausencia de financiamiento agrícola accesible ha detenido prácticamente el arranque del ciclo agrícola otoño-invierno 2025-2026 en el norte de Tamaulipas, donde el sorgo, principal cultivo de la región, registra un avance mínimo en la superficie sembrada.
El gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas, Juan Manuel Salinas Sánchez, advirtió que la falta de lluvias durante más de cuatro meses ha paralizado la siembra en una de las zonas agrícolas más importantes del estado, generando incertidumbre y desánimo entre los productores.
“Efectivamente, ya tenemos más de cuatro meses que no hay una lluvia en toda la zona norte de Tamaulipas, y ahorita, en esta época de siembras, se ha detenido la siembra completamente, la situación es muy crítica, la sequía nos ha pegado muy fuerte y no hay manera de sembrar”, señaló.
De acuerdo con el dirigente agrícola, el programa oficial contempla la siembra de más de 684 mil hectáreas de sorgo en el norte del estado, dentro de un total de 764 mil hectáreas que incluyen maíz, algodón y otros cultivos, sin embargo, los datos oficiales más recientes reflejan un avance muy por debajo de lo esperado.
Salinas Sánchez precisó que al 27 de enero el reporte de la Secretaría de Agricultura registraba apenas 67 mil 238 hectáreas de sorgo sembradas, una cifra que evidencia el impacto directo de la sequía en el calendario agrícola.
“A reserva de que llueva, prácticamente no dejaría de sembrarse una gran superficie. Vamos a quedar muy lejos de la meta que tiene el programa de siembras establecido para este ciclo agrícola otoño-invierno 2025-2026”, advirtió.
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Además de la falta de humedad, el dirigente de la Unión Agrícola Regional subrayó que los productores enfrentan un contexto económico adverso marcado por bajos precios en los granos y la falta de apoyos financieros.
“Hay un desánimo muy fuerte entre los agricultores, no es solo la sequía, también son los bajos precios de los granos, que ya llevan cuatro años afectándonos, y la falta de créditos agrícolas, no tenemos una institución financiera que nos otorgue crédito y eso nos obliga a recurrir a parafinancieras con intereses más caros”, explicó.
Indicó que aunque algunos productores continúan sembrando con la esperanza de que el clima mejore, el riesgo es elevado y las condiciones actuales no permiten garantizar una cosecha rentable.
Salinas Sánchez detalló que desde finales del año pasado ya se tenía un panorama complicado, con amplias extensiones agrícolas sin preparar, principalmente en los distritos de riego 025 y 026, así como en San Fernando.
“En diciembre se tenían más de 31 mil hectáreas sin trabajar en el distrito 025, más de 33 mil en el 026 y más de 14 mil en San Fernando, estamos hablando de casi 80 mil hectáreas que prácticamente no se iban a sembrar, y hoy, con la falta de humedad, esa superficie podría ser todavía mayor”, puntualizó.
EL IMPACTO
El Gerente de la Unión Agrícola Regional del Norte de Tamaulipas enfatizó que la agricultura es la principal actividad económica de la región y que la reducción en la superficie sembrada impacta directamente a toda la cadena productiva.
“Un productor invierte en promedio diez mil pesos por hectárea, si hablamos de más de 760 mil hectáreas programadas, estamos hablando de miles de millones de pesos que mueven la economía regional: insumos, fertilizantes, semillas, combustibles, centros de acopio y empleo, al dejar de trabajarse la tierra y no levantar cosechas, se viene una catástrofe económica muy fuerte para el norte de Tamaulipas”, alertó.
Finalmente, Salinas Sánchez reconoció que ante la falta de alternativas algunos productores y trabajadores del campo podrían verse obligados a buscar empleo fuera de la región, mientras continúan las gestiones ante instancias federales sin respuestas concretas.
“Seguimos teniendo fe y esperanza en producir, porque la agricultura es la base para que el pueblo mexicano tenga alimentos en su mesa todos los días a pesar de todo, los agricultores seguimos aportando nuestro granito de arena”, concluyó.
GARANTIZADO SUMINISTRO DE AGUA PARA CONSUMO HUMANO
El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Recursos Hidráulicos para el Desarrollo Social, mantiene un monitoreo constante de la situación hídrica en Tamaulipas, ante la sequía que se ha establecido en todo el estado y las precipitaciones por debajo del promedio registradas desde el mes de noviembre.
El secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, mencionó que se ratifica la situación actual del Semáforo del Cuidado del Agua, destacando que la zona norte del estado enfrenta un panorama complejo debido a los bajos niveles de almacenamiento en las presas internacionales.
Precisó que la presa La Amistad registra poco más del cinco por ciento de su capacidad, mientras que la presa Falcón se encuentra por encima del dos por ciento, niveles históricamente bajos que no se habían presentado anteriormente.
En este contexto, se informó que los municipios del centro y sur que están en color rojo corresponden principalmente a aquellos que dependen del abastecimiento mediante pozos, cuyos acuíferos no han tenido recargas significativas.
Entre los casos atendidos se encuentran San Nicolás, donde se realizan trabajos para la extracción de un equipo de bombeo, así como Ciudad Victoria, donde avanza la construcción de la segunda línea del acueducto, obra estratégica para fortalecer el abasto de agua.
Quiroga mencionó que en la zona centro y sur del estado el panorama se mantiene favorable gracias a los volúmenes recuperados tras la tormenta tropical “Barry”, registrada en julio del año pasado, lo que ha permitido seguir contando con buena disponibilidad hídrica.
Respecto al abastecimiento para consumo humano, se destacó que el volumen almacenado en las presas de Tamaulipas está destinado prioritariamente para el uso público urbano, por lo que no se encuentra comprometido el suministro de agua potable para la población.
En el caso de la presa Vicente Guerrero, se informó que cuenta con más de dos mil 600 millones de metros cúbicos almacenados, de los cuales se extraen aproximadamente 30 millones de metros cúbicos, volumen que no representa riesgo de desabasto para la zona centro del estado.







