Por: Osvaldo Avila Tizcareño
Del 15 al 22 de febrero se efectúa la Feria de Tecomatlán, un evento que ha adquirido el slogan de la “Feria de la hermandad entre los pueblos”, quizás al escucharlo, cualquiera podría preguntarse cuál es la razón de tanto despliegue propagandístico y que el tema se coloque en el debate nacional con tanta insistencia, por lo que considero traer a la reflexión algunos datos. Veamos.
Primero. Tecomatlán es un municipio que se encuentra a poco más de dos horas de la capital poblana, que según los datos del INEGI tiene casi 7000 habitantes, de ahí se concluye que quizá por su baja población se derivaría en poca importancia; pero a pesar de esa limitación sus gobiernos y habitantes han logrado grandes hazañas: cuenta con hospital, tiene toda la infraestructura educativa que va desde kínder a nivel licenciatura, hay una villa estudiantil para albergar a centenas de estudiantes que acuden a sus escuelas y existen instalaciones deportivas dignas. Mención especial merece el esfuerzo colectivo del antorchismo, que gracias a ello, se edificó el Teatro “Ing. Aquiles Cordóva Moran” (una majestuosa obra para practicar las artes), y tiene también una infraestructura económica que sostiene a las familias del municipio dándoles opciones para evitar la emigración. La lista anterior demuestra, que resaltar la relevancia de la feria de la cuna de la organización social más importante de México, no es estridencia gratuita de chovinismo Antorchista, sino un merecido homenaje al trabajo comunitario.
Segundo. Durante una semana se efectúan actividades artísticas, deportivas, gastronómicas, culturales y de esparcimiento, debe destacarse que a ella acuden delegaciones de distintos puntos de la patria como son los estados de Veracruz, CDMX y Guerrero a presentar su trabajo en los terrenos mencionados; por lo que se hace lugar común que acuda gente de todo el país y de manera particular de la región mixteca, dando contenido a la hermandad referida que logra congregar a cerca de 130 mil visitantes.
Tercero. Todos, subrayo, todos los eventos son gratuitos, incluidos los espectáculos masivos donde se presentan cantantes reconocidos como Julio Preciado, Los primos de Durango, Patrulla 81 y El Yaqui, que se pueden presentar gracias a la suma de esfuerzo de los habitantes del pueblo que se involucran en rifas, kermeses y otros eventos legítimos para financiar la semana de actividades, dando cátedra de desprendimiento al aportar su esfuerzo para el regocijo de todas las familias que acuden a disfrutar de esta feria tradicional.
En suma, podemos decir, que no es gratuito el slogan inicial, sin duda la fraternidad y la hermandad se pone de manifiesto y adquiere materialidad en Tecomatlán, pues aunque muchos personajes públicos hagan referencia a la unidad y la mencionan cuando la requieran en defensa de sus intereses, lo cierto es que sólo un pueblo consciente y organizado puede materializarlo; y lo más relevante es que se traduce en acciones contantes y sonantes para regocijo del pueblo. Son más de 50 años de unidad, de seguir el proyecto impulsado por el Maestro Aquiles Córdova Morán y de llevar a la práctica acciones colectivas para edificar auditorios o teatros que hoy engrandecen su feria, convirtiéndose en un ejemplo a seguir.
Hoy más que nunca resulta necesario resaltar estos hechos, pues como es sabido existe una grave amenaza de intervención contra la patria, por tanto, todo aquello que abone a la hermandad debe valorarse e impulsarse. Desde Zacatecas deseo los mayores parabienes para este heroico pueblo, ojalá que tengamos la oportunidad de acudir a tan importante fiesta popular que es garantía de una convivencia familiar sana, de gran calidad y gratuita para todos.







