#Opinión // El combate a la pobreza y los programas sociales

abril 16, 2026

Por: Pedro Martínez Coronilla

La medición de la pobreza en el estado de Durango, realizada por la Secretaría del Bienestar nos refleja carencias profundas y una triste realidad para miles de duranguenses.

El 2025 terminó con el 34.3% de la población que vive en situación de pobreza, es decir 641,104 personas en la entidad no cuenta con ingresos suficientes para sus necesidades más básicas o carecen de derechos sociales fundamentales.

A esta cifra dolorosa que no se ha logrado erradicar, se le tienen que agregar a las 117,753 personas en pobreza extrema; hombres, mujeres y niños que no tienen los ingresos suficientes para comprar la canasta básica alimentaria, y carecen por lo menos de tres o más carencias sociales.

A esta situación debemos agregar las carencias sociales; el 46.2% de los duranguenses no tiene acceso a la seguridad social; el 30.2% de la población no tiene acceso a los servicios de salud; los aumentos salariales que tanto presume el gobierno, se han pulverizado con la inflación, que provoca un aumento constante de los precios a los productos de primera necesidad, la meta de una mejor distribución de la riqueza en el estado es un fracaso, pues solo el 28.4% de la población es considerado no pobre y no vulnerable.

El resto, el 71.6% vive en la pobreza moderada y pobreza extrema, lo que representa una terrible realidad, pues apenas 3 de cada 10 duranguenses tiene ingresos suficientes y sus principales derechos sociales cubiertos. Aclaramos que son datos del mismísimo gobierno de la 4T.

A pesar de los muchos programas sociales del gobierno (Pensión para el Bienestar de las Personas Mayores, Pensión Mujeres Bienestar, Pensión para el Bienestar de Personas con Discapacidad Permanente, Sembrando Vida, Programa de Apoyo para hijas e hijos de Madres Trabajadoras, Beca Rita Cetina, Jóvenes Construyendo el Futuro, Alimentación para el Bienestar, etc.), no han calado hondo en el combate a la pobreza y mucho menos en crear las condiciones para que se pueda hablar de una mejor repartición de la riqueza.

Distribuir apoyos monetarios, no es una medida para paliar los males sociales, tienen la finalidad de comprar conciencias para mantener a unos pillos en el poder, pues resulta que los verdaderos beneficiarios siguen siendo los multimillonarios, pues el gobierno no quiere autorizar una reforma fiscal que obligue a los multimillonarios a que paguen los impuestos proporcionales a sus enormes ganancias.

Los defensores de la 4T dirán que son un gobierno que está con los pobres, pero para muestra basta un botón: en Durango y otros estados, los productores de frijol están sufriendo la nefasta actuación del gobierno federal, abandonando a los campesinos y beneficiando a los grandes acaparadores, mejor conocidos como “coyotes”.

A los productores de frijol de todo el estado de Durango (Nombre de Dios, Poanas, Guadalupe Victoria, Súchil, Pánuco de Coronado, Vicente Guerrero y Cuencamé), el gobierno federal a través del Programa de Alimentación para el Bienestar se comprometió a acopiar (es decir, comprar a buen precio) 40 mil toneladas de frijol (este compromiso fue fruto de la presión de los campesinos, pues el gobierno originalmente solo propuso acopiar 27 mil toneladas), según las autoridades federales ya compraron 37 mil toneladas, pero los campesinos no se han dejado engañar y exigen una auditoría para que les informen de donde proviene ese frijol, pues gran parte de los productores todavía conservan su producto.

Al encargado del Programa Alimentación para el Bienestar, Iván Ramírez Gamboa, los campesinos le exigen mayor claridad y que informe la cantidad y procedencia del frijol acopiado, pues la información se les ha negado.

Pero no solo es la falta de transparencia, sino además una total torpeza, por decir lo menos, pues los centros de acopio se encontraban hasta el tope de frijol de la cosecha anterior, ¡un año llenas las bodegas!

¿Qué hicieron los encargados del Programa Alimentación para el Bienestar? Rematar el frijol a los acaparadores, a los coyotes, a un precio de risa, beneficiando a los más ricos, saturando el mercado y provocando la caída de los precios del frijol, perjudicando al pequeño productor del campo.

Hacemos un llamado a todos los productores del estado, para que nos organicemos y demos una lucha más coordinada, con los grupos de agricultores de todos los municipios del estado que sufren los mismos atropellos, la lucha tiene que ser regional y en su caso a nivel nacional, el Movimiento Antorchista les tiende la mano.

Cuando el gobierno de la 4T se dé cuenta que los campesinos están organizados, les aseguro que dejarán su discurso hipócrita de “primero los pobres”, y tendrán que dirigirse con respeto a los productores del campo.