El Cuerpo de Bomberos enfrenta una creciente presión operativa y financiera en medio de una temporada crítica de incendios, agravada por altas temperaturas, condiciones climáticas adversas y, principalmente, la falta de prevención ciudadana.
De acuerdo con Eduardo Moreno, presidente del patronato de la corporación, los incendios han mostrado un repunte anticipado este año, comenzando desde finales de febrero y extendiéndose con intensidad durante marzo y abril. Señaló que gran parte de estos siniestros tienen origen en la negligencia humana, como la acumulación de basura en terrenos baldíos, la quema de pastizales y la falta de mantenimiento en espacios urbanos.
Uno de los principales desafíos que enfrenta la institución es la insuficiencia de recursos económicos. Aunque reciben aportaciones gubernamentales y generan ingresos a través de servicios como dictámenes de seguridad, estos no alcanzan a cubrir el costo operativo mensual, que supera significativamente los ingresos disponibles. Cada salida de una unidad representa un gasto considerable, lo que agrava la situación financiera, especialmente en emergencias de gran magnitud donde se utilizan insumos costosos.
A esta problemática se suma la falta de personal. Actualmente, la corporación opera con un número limitado de bomberos remunerados, lo que impide mantener en funcionamiento todas las estaciones disponibles en la ciudad. Esta limitación reduce la capacidad de respuesta ante múltiples emergencias simultáneas, incrementando el riesgo para la población.
Ante este panorama, el patronato ha intensificado esfuerzos para obtener apoyo de la iniciativa privada, sector que históricamente ha tenido una participación limitada en el financiamiento de la corporación. Asimismo, se han impulsado campañas de prevención dirigidas a la ciudadanía, enfocadas en la revisión de instalaciones de gas y electricidad, así como en la promoción de prácticas seguras en hogares y negocios.
Reiteró, que, sin una mayor conciencia social y un fortalecimiento de los recursos económicos y humanos, el Cuerpo de Bomberos continuará operando al límite, en un contexto donde los incendios no solo son más frecuentes, sino también más peligrosos.







