#Tamaulipas // Débil cerco al barrenador

junio 24, 2026

Cd.Victoria, Tam.- La producción y dispersión de la mosca estéril, como método de control biológico de plagas como el gusano barrenador en municipios donde se han registrado casos activos, es escasa y por ende complica la erradicación de esta miasis que ocasionó el cierre al mercado de exportación de ganado hacia el mercado de los Estados Unidos.

El presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), José Ramón Guerrero Gamboa, apuntó que si bien las moscas estériles se dispersan para erradicar dicha plaga, que deposita sus larvas en heridas de ganado y otros animales, lo que se produce en plantas es insuficiente.

Y es que, después de 30 años sin usar la mosca estéril como control biológico de plagas, en México como los Estados Unidos la única fábrica de producción se encuentra en Panamá, donde se produce alrededor de cien millones por semana, “cantidad que es insuficiente”, insistió.

“Está por reabrir la fábrica para la producción de cien millones de mosca estéril en Chiapas en lo que resta de junio o posiblemente julio, pero de inicio se estima que sólo producirá esa cantidad, desde que reinicie hasta el mes de diciembre”, indicó.

Agregó que entre la fábrica de Chiapas y la de Panamá podrían producir alrededor de 300 millones de moscas estériles, pero hasta finales de 2028.

El líder de los ganaderos organizados expuso que tras los casos de gusano barrenador en ganado de los Estados Unidos hasta ahora es incierto el escenario para la exportación de becerros.

“El tema de que nos cerraron la frontera por gusano barrenador cuando estaba en Chiapas, a más de dos mil kilómetros de la frontera, era técnicamente imposible que pudiéramos llevar ganado con ese tipo de enfermedad a los Estados Unidos ¿por qué?, porque ya existía un protocolo con anterioridad”, citó

Había un protocolo para exportar muy riguroso, con el que las autoridades del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, (USDA) no aceptaban un animal con herida o que estuviera sangrando.

No obstante, expuso que cuando se detectaron los primeros casos activos de gusano se amplió ese protocolo, considerado como imposible para que un exportador de ganado mexicano pudiera presentar becerros con gusanera, “pero esa fue la decisión de Estados Unidos más política que técnica, que tenemos que acatar”.