Por: Virginia Valdivia Cervantes
El Movimiento Antorchista celebra el fin de cursos destacando la educación como herramienta para transformar a México en las ceremonias de clausura del ciclo escolar 2025-2026.
En San Luis Potosí con una matrícula de 4,500 alumnos inscritos, 26 escuelas Antorchistas realizan sus actos de clausura y de ellas, egresan cientos de niños y jóvenes y en todas se realizan programas culturales, en los cuales los participantes, que son los mismos alumnos, hacen gala de sus conocimientos, valores, habilidades y destrezas adquiridas durante los años de su estancia en su escuela, llámese preescolar, primaria o secundaria, todos de acuerdo a su edad, nivel educativo, situación económica y de infraestructura. Eventos donde se incluye de manera muy importante la poesía, como el producto más grande que el hombre puede hacer con la palabra, pues lo mismo analiza el pasado, dibuja el presente y puede augurar el futuro en pocas, atinadas, fuertes, conmovedoras y bellas palabras; y la danza, como una de las más bellas artes que nos describe la historia del hombre, su desarrollo productivo, su siembra, su cosecha, su desarrollo social y cultural, así como sus sentimientos con movimientos corporales, mucho colorido y alegría tan contagiosa; y ni que decir de la música, que es el sentimiento del amor, del desamor, la lejanía de la tierra o del ser querido, la alegría y la tristeza, así como la historia viva del pueblos hecha canción. Y todo esto, como perlas de un bello collar, van engarzándose para formar lo que hace la realidad del buen inicio de un hombre nuevo: el estudiante sensible, humano, que siente el dolor, el sufrimiento, las tristezas y el sentimiento del pueblo, y así como lo siente, junto con él, más tarde se suma a él, a organizarlo y juntos buscar una mejor vida para todos. Esto es lo que forjamos en las escuelas Antorchistas, como lo dice el nombre de la generación: “Es la hora de los pueblos».
Las ceremonias han puesto a prueba la unidad, coordinación, trabajo en equipo, sensibilidad, hermandad de alumnos, docentes, padres de familia y comunidades. Y en todas ellas: Líderes Antorchistas y educativos han subrayado durante estas clausuras que la niñez y la juventud deben cultivar el pensamiento crítico y que se sigan cultivando tanto en el aspecto académico como en la cultura, pues eso va a seguir su sentimiento humanitario para mejorar las condiciones de vida en el país, así como reforzar el sentimiento nacionalista que se está poniendo a prueba ante las amenazas que se ciernen sobre nuestra patria por parte del imperialismo yanqui.
A mis posibles lectores, los invito a que acudan a los eventos culturales que realizan las escuelas Antorchistas, pues además de aprender, les aseguro que van a disfrutar de un buen banquete cultual, a los egresados y a sus familias le envío mis felicitaciones ¡ENHORABUENA!







