Santo Domingo, S.L.P. Habitantes del municipio de Santo Domingo, el más extenso del estado de San Luis Potosí han denunciado de manera recurrente las fallas constantes en el suministro eléctrico por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), las cuales afectan a prácticamente todas las comunidades de esta amplia demarcación.
Según los quejosos, las suspensiones del servicio son frecuentes y en ocasiones se prolongan por días enteros, dejando sin energía a localidades enteras. La demora en la reconexión se agrava porque, junto con la electricidad, también fallan los servicios de telefonía e internet, lo que impide a los afectados comunicarse oportunamente con las autoridades o reportar las fallas al 071.
Las comunidades más alejadas, como El Tepetate, San Francisco y San Nicolás, pasan días completos sin luz y sin posibilidad de avisar. Incluso localidades más grandes y pobladas como Jesús María e Illescas no se salvan de estos problemas.
Las explicaciones oficiales de las autoridades estatales y la propia Comisión Federal de Electricidad (CFE) suelen atribuir las fallas a causas naturales, como tormentas y vientos huracanados, fenómenos que efectivamente ocurren en la zona del altiplano. Sin embargo, los denunciantes sostienen que se oculta una falta estructural de cobertura en equipos, materiales y recursos humanos suficientes para atender un territorio tan vasto.
Al respecto, el dirigente de Movimiento Antorchista en esta zona del altiplano, Marco Antonio Aquiáhuatl Rivera, señaló que estas fallas tienen causas más profundas y estructurales: “Más allá de los eventos climáticos, estamos ante una falta de aplicación eficiente del presupuesto y una insuficiente inyección de capital en infraestructura eléctrica. Esto es resultado de un adelgazamiento del alcance del Estado, que prioriza el asistencialismo en detrimento de las inversiones productivas y de mantenimiento. Es hora de una remodelación seria del equipamiento en esta superintendencia. El personal realiza esfuerzos ingentes por cubrir un territorio muy amplio, pero se requiere mayor inversión para modernizar la red”.
Vecinos como Carmina Rocha han expresado su hartazgo y llamado a no normalizar la situación: “No debemos acostumbrarnos a que esto sea lo usual. El aislamiento es malo, pero que nos dejen sin servicios básicos es peor. La calidad de vida se ve seriamente afectada: sin luz no hay agua, los medicamentos que requieren refrigeración se echan a perder y muchas actividades cotidianas se paralizan”.
Los problemas financieros y de inversión en la CFE han sido tema recurrente a nivel nacional, con debates sobre el equilibrio entre subsidios, mantenimiento de infraestructura y capacidad para atender regiones extensas y de baja densidad poblacional como Santo Domingo.
Ante esta situación, Aquiáhuatl Rivera hizo un llamado a la organización: “Es necesario que los habitantes nos organicemos, gestionemos y luchemos por soluciones reales. Las autoridades de los diferentes niveles parecen más preocupadas por las próximas elecciones y por entretener con espectáculos, mientras dejan de lado lo básico: energía eléctrica confiable y buenos caminos. Invito a todas las comunidades a unirse en esta demanda”.
Los afectados exigen mayor atención inmediata de la CFE, un plan de inversión y mantenimiento acorde al tamaño del municipio, y que las fallas dejen de ser una constante que afecta la economía, la salud y el desarrollo de la región.







