** Alerta en Durango: Clima propicia propagación de gusano barrenador, pero municipio con mayor hato ganadero permanece libre de la plaga
Durango, Dgo. – Las condiciones climáticas actuales, marcadas por la temporada de lluvias y las altas temperaturas, han creado un escenario de alto riesgo para la expansión del gusano barrenador del ganado (GBG) en el estado. A pesar de que oficialmente se contabilizan 31 casos positivos y la plaga se ha extendido a nuevos municipios, la zona con la mayor concentración de cabezas de ganado, el municipio de Durango, se mantiene hasta el momento sin registro de contagios.
Así lo informó el presidente de la Unión Ganadera Regional de Durango (UGRD), Rogelio Soto Ochoa, quien detalló que en el municipio de Durango se concentran alrededor de 119 mil ejemplares, de un total estatal que asciende a aproximadamente 920 mil cabezas de ganado. «El clima está siendo un aliado para que la plaga se desplace rápidamente, pero por ahora la capital ganadera del estado se mantiene a salvo», señaló el dirigente.
Sin embargo, la situación en el resto de la entidad es de preocupación. Soto Ochoa explicó que las lluvias y el calor aceleran el ciclo reproductivo del insecto, lo que ha derivado en que nuevos municipios, que antes estaban libres de la plaga, se sumen a la lista de afectados. Actualmente, el estado acumula 31 casos confirmados de manera oficial.
En un panorama alentador, el presidente de la UGRD destacó que el municipio de Nombre de Dios no ha registrado nuevos contagios. Gracias a ello, y tras cumplirse 21 días sin reportes adicionales, esta localidad ha sido retirada de la lista oficial de casos activos, lo que demuestra que con medidas oportunas es posible contener el avance del parásito.
Ante el escenario de riesgo, Soto Ochoa hizo un llamado enfático a los productores para extremar los cuidados, especialmente con los becerros recién nacidos, que son el grupo más vulnerable a la infección. Entre las recomendaciones clave, subrayó la importancia de desinfectar el ombligo de las crías con una solución de yodo diluido en agua y mantener una vigilancia constante en los hatos.
«Los productores están respondiendo y aplicando medidas preventivas. Además, estamos brindando capacitación gratuita y, en coordinación con las presidencias municipales, gestionamos la entrega de kits para la curación de heridas, que son la puerta de entrada del gusano», explicó el dirigente.
Finalmente, Rogelio Soto Ochoa lanzó una advertencia contundente a los ganaderos: «Cada animal que no se logre curar será una plaga más para infectar los hatos ganaderos. Estamos conscientes de lo que nos cuesta y tenemos que salir adelante».
La UGRD mantiene activos los mecanismos de vigilancia y asistencia técnica, a la vez que insiste en la colaboración de todos los productores para evitar que la plaga, que ya golpea a varias regiones del estado, ponga en riesgo la salud del hato y la economía de las familias duranguenses.







