Cd. Victoria, Tam.- La colonia Casas Blancas, uno de los sectores con mayor tradición en Ciudad Victoria y con más de cuatro décadas de historia, enfrenta una profunda crisis de infraestructura urbana y servicios públicos que, de acuerdo con sus habitantes, ha deteriorado la calidad de vida de cientos de familias.
Calles prácticamente intransitables, fugas constantes de agua potable y drenaje sanitario, deficiencias en la recolección de basura y un sistema de alumbrado público insuficiente conforman un panorama que, aseguran los vecinos, refleja años de abandono institucional y promesas incumplidas.
Los habitantes sostienen que, pese a los constantes reportes realizados ante distintas dependencias, las soluciones no llegan o únicamente consisten en reparaciones temporales que, con el paso de los días, vuelven a presentar los mismos problemas.
CALLES EN RUINAS
El deterioro de las vialidades es uno de los reclamos más recurrentes de quienes habitan la colonia.
En diversos puntos existen enormes baches, hundimientos y zanjas abiertas que permanecen desde hace más de tres años, luego de trabajos realizados para reparar la red de agua potable y drenaje sanitario.
Los vecinos señalan que muchas de esas obras nunca fueron concluidas y únicamente dejaron el pavimento destruido, convirtiendo varias calles en caminos difíciles de transitar.
Automóviles compactos, motocicletas, bicicletas e incluso peatones enfrentan diariamente riesgos al desplazarse por el sector.
Aseguran que durante la temporada de lluvias la situación empeora, ya que los enormes hoyos quedan cubiertos por agua, dificultando su visibilidad y aumentando el riesgo de accidentes y daños a los vehículos.
SERVICIOS PÚBLICOS DEFICIENTES
A las malas condiciones del pavimento se suma la falta de mantenimiento en otros servicios básicos.
Los habitantes denuncian que amplias zonas permanecen sin alumbrado público durante las noches, situación que incrementa la sensación de inseguridad y afecta principalmente a estudiantes, trabajadores y mujeres que deben caminar por las calles al regresar a sus hogares.
Afirman que existen luminarias que llevan meses fuera de servicio sin que hayan sido reparadas, pese a los reportes realizados.
“La colonia queda completamente oscura en algunos tramos. Da miedo salir por las noches porque no sabes quién puede estar escondido entre la oscuridad”, comentan algunos vecinos.
BASURA SE ACUMULA
Otro de los problemas que más preocupa a las familias es la irregularidad en el servicio de recolección de basura.
Según los habitantes, el camión recolector tarda varios días en recorrer la colonia, provocando que los residuos permanezcan acumulados en banquetas, esquinas y terrenos baldíos.
La acumulación genera malos olores, presencia de insectos y fauna nociva, además de representar un riesgo sanitario para la población.
Ante esa situación, algunas familias han optado por quemar los desechos para evitar la proliferación de plagas, una práctica que, además de contaminar el ambiente, también representa un riesgo para la salud de niños y adultos mayores.
“De nada sirve que grabemos videos o hagamos reportes; simplemente no nos hacen caso. Ya estamos cansados de vivir entre la basura y la pestilencia”, expresó don Alberto, habitante del sector.
FUGAS QUE NUNCA TERMINAN
Los vecinos también responsabilizan a la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado por la falta de atención definitiva a las fugas de agua potable y drenaje.
Explican que con frecuencia las cuadrillas realizan reparaciones provisionales, pero pocos días después vuelven a registrarse filtraciones que continúan dañando el pavimento.
Aseguran que el constante escurrimiento de agua ha debilitado la estructura de las calles, provocando hundimientos y acelerando el deterioro del asfalto.
En algunos puntos incluso persisten derrames de aguas negras, generando malos olores y afectando las condiciones de higiene del sector.
Los habitantes consideran que atender únicamente las fugas sin rehabilitar completamente las vialidades ha significado desperdiciar recursos públicos sin resolver el problema de fondo.
PIDEN QUE LOS ESCUCHEN
Frente a este escenario, los vecinos hicieron un llamado urgente al Gobierno Municipal para que realice un recorrido por la colonia y constate personalmente las condiciones en las que viven cientos de familias.
Consideran necesario implementar un programa integral que contemple la reconstrucción de calles, la reparación definitiva de la red hidráulica y sanitaria, el mantenimiento del alumbrado público, una recolección eficiente de basura y acciones permanentes de conservación urbana.
“Después de las elecciones ya no regresaron. Solo vinieron a pedir el voto y las promesas quedaron en el olvido”, lamentó la señora conocida como “Lichita”.
Los habitantes insisten en que no solicitan obras extraordinarias, sino servicios públicos básicos que les permitan vivir con seguridad y dignidad.
Mientras las calles continúan deteriorándose y las deficiencias se acumulan, en Casas Blancas crece el sentimiento de abandono.
Sus vecinos sostienen que vivir con pavimento en buen estado, agua potable, drenaje funcional, alumbrado y recolección eficiente de basura no debería depender de promesas de campaña, sino formar parte de los derechos fundamentales que toda ciudad está obligada a garantizar.







