** La Secretaría de Recursos Naturales y Medio Ambiente (SRNyMA) informó que la plaga que afectó los bosques del estado se encuentra bajo control, luego de implementar un plan de contingencia en coordinación con la Comisión Nacional Forestal (Conafor).
Durango, Dgo. – La proliferación del insecto descortezador, que comenzó a incrementarse a partir de 2025 debido al estrés hídrico y la sequía que aquejaron al estado, ha sido controlada. La titular de la SRNyMA, Claudia Hernández Espino, aseguró que el problema que se había agravado desde el inicio de 2026 ya está siendo atendido y actualmente se registran 3 mil 800 hectáreas afectadas.
«Lo más importante es que ya se está actuando, ya se está dando respuesta con el plan de contingencia entre la Conafor y el Gobierno del Estado. Fueron involucrados ejidos, comunidades, técnicos forestales, la academia y la investigación; entonces, ahora sí que van todas las voces y todos los puntos de vista en estas acciones», explicó la funcionaria.
El plan de contingencia, que surgió ante la preocupación por el avance de la plaga y fue presentado a las autoridades federales en marzo, contempla una inversión conjunta de 13.3 millones de pesos, de los cuales la Conafor aporta 8.9 millones y el resto el Gobierno del Estado.
Actualmente trabajan 13 brigadas extraordinarias de sanidad forestal, distribuidas en los ocho municipios con mayor presencia del insecto descortezador. Estas se suman a las 15 brigadas de la Conafor y a las dos brigadas permanentes del Gobierno del Estado.
«En primer lugar tenemos a San Dimas, ahí es donde realmente inició el problema y donde tenemos la mayor presencia; luego Durango, Pueblo Nuevo, Canatlán, Santiago Papasquiaro, Tepehuanes, Guanaceví, Mezquital, un poco en Súchil y en Ocampo», afirmó Hernández Espino.
La funcionaria explicó que este insecto es un escarabajo que ataca principalmente a los árboles más secos y vulnerables. La plaga se introduce debajo de la corteza, donde deposita huevecillos, forma galerías y absorbe los nutrientes del árbol hasta provocar su muerte.
Hernández Espino destacó que la temporada de lluvias favorece el control de las plagas, mientras que durante el invierno las heladas también contribuyen a combatirlas de manera natural, lo que ayuda a reducir la propagación del insecto.







