** El dato, reportado por el Inegi, se ubicó dentro del rango objetivo del Banco de México y generó optimismo en el sector comercial del país.
Durango, Dgo. – La inflación en México continúa con su tendencia a la baja y se situó en un 3.55 por ciento durante la primera quincena de junio, de acuerdo con los indicadores publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El dato fue mejor a lo esperado por el mercado, que pronosticaba una mediana del 3.72 por ciento, y representa una desaceleración frente al 3.94 por ciento registrado en todo el mes de mayo. Con este resultado, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México, que es del 3 por ciento +/- un punto porcentual.
El presidente de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) en Durango, Sergio Sánchez López, calificó la cifra como una tendencia esperada que genera esperanza en el sector. «Sigue bajando la inflación, ya lo habíamos dado a conocer en nuestras estadísticas… va a la baja», declaró.
Sánchez López señaló que esta moderación, junto con el crecimiento del 1.6 por ciento del Índice Global de Actividad Económica (IGAE) en abril, son indicadores que «marcan un dato importante de que la actividad económica en México puede comenzar a aumentar», lo que eventualmente se podría reflejar en un mayor flujo de efectivo para los negocios y en el bolsillo de los mexicanos.
El líder empresarial también explicó que la baja en la inflación se debe, en gran parte, a la estabilización de precios en productos agropecuarios que habían registrado fuertes incrementos a inicios de año. «El tomate, el chile, el huevo, todas las proteínas están comenzando a estabilizarse ya económicamente», afirmó. Esta información coincide con los datos del Inegi, que reportan caídas significativas en el precio del jitomate (-23.98%), el chile poblano (-28.33%) y el huevo (-4.51%) durante esta quincena.
No obstante, Sánchez López advirtió que la estabilización de los precios de los combustibles podría tardar algunos meses más, a pesar de que los acuerdos internacionales comienzan a mostrar efectos en la baja de índices. «Para que se pueda obtener un beneficio hacia la baja, se van a tardar algunos meses en llegar, pero recordemos que la mayoría del impacto económico que está teniendo México lo están absorbiendo por medio de los impuestos, que los están subsidiando y protegiendo por parte del Gobierno Federal», puntualizó.
En tanto, la inflación subyacente, que excluye bienes y servicios de alta volatilidad como los agropecuarios y los energéticos, se ubicó en un 4.12 por ciento anual, mostrando una disminución respecto al 4.15 por ciento anterior y manteniéndose como un punto de atención para el Banco de México.







